

El siete de septiembre de 2010 puede convertirse en una de las fechas más especiales que David Villa recuerde tanto en su carrera profesional como en su vida personal.
El punta asturiano podría disputar en Buenos Aires un nuevo encuentro con la selección española, de la que pasará a ser el máximo goleador de su historia si consigue anotar dos tantos.
Lo haría además en un estadio como el Monumental de River Plate, que el combinado nacional no pisa desde hace 31 años. En Argentina se ha bautizado el encuentro como ‘la final que no pudo ser’.
Pero antes de calzarse las botas podría obtener, junto a sus compañeros de equipo, uno de los galardones más prestigiosos del Mundo. A mediodía se falla el Premio Príncipe de Asturias.
En el apartado de Deportes, el conjunto dirigido por Vicente del Bosque es uno de los candidatos, junto a los atletas Marta Domínguez y Haile Gebreselassie, la alpinista Edurne Pasabán y el jugador de balonmano David Barrufet.







