

David Villa jugó de inicio en el once titular dispuesto por Vicente del Bosque para enfrentarse en la noche de ayer a la actual subcampeona del Mundo en su monumental feudo. El Guaje, se alineaba como único punta en el combinado nacional de inicio y volvió a resultar determinante, en este caso, en uno de los escenarios de mayor empaque del fútbol mundial.
El partido reunía todos los alicientes de las grandes citas a pesar de su carácter amistoso y ello se palpaba en el ambiente con unas gradas llenas hasta la bandera para presenciar un duelo entre dos de los grandes del planeta fútbol. Jugadores de la talla internacional de Ribéry, Anelka, Evra, Lass o Gourcuff, se constituían como embajadores de equipo de reconocido prestigio y se alineaban anoche en el bando rival. Sin embargo, el partido cayó del lado español con holgura sobre el terreno de juego y el marcador.
David Villa, precisó de tan solo media parte para dejar patente su calidad. Concretamente, 21 minutos fueron suficientes para que el asturiano supiera aprovechar un envío en profundidad del barcelonista Andrés Iniesta, tirar un desmarque perfecto sobre la defensa gala y definir con gran calidad ante el cancerbero Lloris. El de Tuilla ha marcado dos tantos en los dos últimos envites ante la selección gala.
Con el primer gol, el combinado nacional encarrilaba el encuentro y comenzaba lo que a la postre fue un monólogo de fútbol y ocasiones ante los “Bleus” que acababa con una racha de 42 años sin lograr batir a la Selección Francesa a domicilio.
Este dominio se materializó en un nuevo tanto al filo del descanso, obra en esta coasión del madridista Sergio Ramos que hacía subir el que terminaría siendo resultado definitivo de la contienda, 0-2.
Con este último tanto, el Guaje Villa suma 36 dianas en 55 partidos como internacional absoluto español. Esta cifra le sitúa a tan sólo 8 goles de convertirse en máximo anotador de la historia de la Selección Española, al tiempo que sitúa su promedio goleador como uno de los más letales del panorama futolístico internacional.
El encuentro finalizó con la afición francesa rindiendo tributo al juego español y coreando entre “olés” los últimos compases de la contienda en favor de nuestros internacionales.
Nueva prueba superada con nota para el combinado español en su conjunto y nueva gran actuación particular del “7” de la Selección.







